martes, 7 de junio de 2011

CULTIVOS RESISTENTES AL CAMBIO CLIMATICO


Se trata de nuevas tecnologías que científicos del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo han desallorado para el cultivo de estos cereales
CIUDAD DE MÉXICO (27/NOV/2010).- Científicos de diversos países promueven en México el desarrollo de nuevas técnicas de cultivo de sembrado e irrigación de maíz, arroz y trigo en condiciones más adversas para que las plantas puedan crecer durante sequías y heladas prolongadas, informó el responsable del proyecto.

El responsable del programa de conservación y agricultura del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), el belga Bram Govaerts, explicó que estas técnicas buscan reducir o eliminar la labranza del suelo o el arado para mantenerlo cubierto con residuos orgánicos y rotar y diversificar los cultivos.

Añadió que estas nuevas técnicas generarán beneficios para los agricultores y el medio ambiente, y se traducirán en reducción de costes de producción, rentabilidad de los cultivos, regeneración del suelo, menos emisiones de CO2, ahorro de agua y mitigación de los efectos de cambio climático.

El Centro impulsa desde hace tres años y medio estas nuevas técnicas entre los agricultores del municipio de Texcoco, perteneciente al central Estado de México, así como en otras localidades de los estados de Sinaloa, Sonora, Guanajuato, Chiapas y Tamaulipas.

A nivel mundial, este organismo promueve las nuevas formas de cultivo en ambientes propensos a las sequías, en particular en los países de África subsahariana.

Govaerts afirmó que la intención de este programa es promover "un rápido incremento en la producción de alimentos y de los ingresos rurales mientras se protege a los recursos naturales y se resiste al cambio climático".

"En las próximas décadas el cambio climático ejercerá aún mayor presión sobre estos sistemas, a través del aumento en las temperaturas, cambios en los patrones de lluvia, sequías más frecuentes y severas inundaciones y por eso la urgencia de implementar nuevas técnicas", destacó.

Durante un recorrido por los campos donde actualmente se desarrollan estas nuevas técnicas, el investigador expuso que en los países en vías de desarrollo los sistemas convencionales de la agricultura están provocando deterioro constante de calidad del suelo, "lo que frena el crecimiento de la productividad".

Marcelino Delgado, un pequeño agricultor del municipio de Texcoco y uno de los pioneros de este proyecto en México, afirmó que estas técnicas "han funcionado muy bien pues además nos han reportado beneficios de un 50 por ciento".

El CIMMYT trabaja en el programa sin ningún fin lucrativo y sólo es el responsable de generar y distribuir los conocimientos "de manera eficaz y efectiva", explicó Govaerts.

A la fecha se han invertido 400.000 dólares para proyectos de investigación destinados a mejorar los sistemas de agricultura de conservación, que incluye la instalación de cinco módulos de atención, denominados Hubs, en todo el país.

"Si no se toman medidas enérgicas para fomentar una transición hacia un enfoque más sustentable en la agricultura, el resultado será una crisis alimentaria crónica, con aumento de pobreza rural y malestar social", aseguró el especialista.

CIMMYT es una organización civil internacional dedicada a ayudar a la seguridad alimentaria, proveer el maíz y el trigo a precios asequibles para los pobres, y la cual actualmente posee la mayor reserva de semillas de trigo y maíz del mundo.

En 2008 envió 47 mil variedades de semillas de trigo y 10 mil de maíz al archipiélago ártico de Svalvard (Noruega), donde se guardan en una reserva para preservar el patrimonio agrícola de la humanidad en caso de desastre natural o provocado por el hombre.

DESARROLLAN CONTROL BIOLOGICO PARA PLAGA DE AGUACATE

 
                          El método no deja residuos en el aguacate ni contamina al medio ambiente
                  El Instituto Politécnico Nacional utilizaó bacterias capaces de matar al gusano telarañero
CIUDAD DE MÉXICO (30/ENE/2011).- El gusano telarañero que vive en los cultivos de aguacate tiene la capacidad de enrollar sus hojas atrapando al fruto para formar una telaraña a su alrededor, lo que seca el producto y ya no se le puede consumir o exportar. Además esa plaga perfora la fruta y se alimenta de ella.

Como principal productor de aguacate (Persea americana Mill), el reto en México es erradicar esta plaga y el Centro de Biotecnología Genómica (CBG) del Instituto Politécnico Nacional realizó un bioinsecticida contra dicho insecto.

Al respecto la doctora Ninfa María Rosas García, líder de la investigación comentó que de manera habitual se usan insecticidas químicos contra diversas plagas en los cultivos nacionales, pero los países que importan de manera específica el aguacate prohíben el producto mexicano porque lleva residuos químicos y es una de las causas por las que no lo compran.

Ante esta situación, la investigación politécnica decidió utilizar agentes de control biológico, en este caso bacterias capaces de matar al gusano telarañero, un método que no deja residuos en el aguacate, además la sustancia es inocua al hombre y no contamina el medio ambiente.

“Propusimos el desarrollo de un insecticida biológico, biodegradable en el ambiente, no causa ningún daño, aunado a que el fruto pueda ser exportado sin ningún pretexto. Por ello, nos dimos a la tarea de buscar bacterias endémicas de la región de Michoacán y Nayarit, zonas productoras de aguacate para ver si encontrábamos alguna que fuera eficiente y controlar al gusano telarañero”, explicó.

Como en México no se encontraron bacterias tóxicas para el gusano, la investigadora del CBG recurrió a una cepa de colección (que fue aislada por otra persona y en otro país), llamada Bacillus thuringiensis que tiene un alto grado de toxicidad contra dicho este insecto, y con este principio activo se desarrolló una formulación cuyo resultado es un insecticida biológico completamente biodegradable con el que --a nivel experimental en cultivos de este fruto-- pudo controlarse la plaga.

Aclaró que el bioinsecticida  tiene ventajas y desventajas, por ejemplo, que es muy específico, sólo ataca al gusano telarañero, es posible que no destruya otras plagas; sin embargo, no daña el medio ambiente, ni a la salud humana y animal porque no causa efectos adversos.

La doctora Rosas García dijo que es recomendable aplicar el bioinsecticida cuando la plaga deposita sus huevecillos en las hojas del árbol. Por lo que se tendría que monitorear en qué momento los deposita en la planta.

La investigadora del IPN detalló que la presentación del producto es un polvo al que se le añade agua para formar una suspensión, y de esa forma aplicarse a los cultivos con una mochila aspersora tal y como lo hacen los fumigadores de insecticidas químicos.

Este trabajo ya concluyó con resultados efectivos en tres hectáreas que se usaron en la etapa de investigación en Nayarit. Por el momento la formulación se encuentra en proceso de ser patentada, una vez que se obtenga si algún productor de aguacate desea aplicarlo en los cultivos podrá fabricarlo y emplearlo.

 “Lo que sigue después de la patente es validar esta tecnología en campo, es decir, hacer pruebas dentro de los cultivos de aguacate, en grandes extensiones, determinar el momento de la aplicación, concentración del insecticida, ver su efectividad y decirle al productor: aplícalo así para controlar el gusano telerañero”, indicó.

La investigación se realizó con el apoyo de los Fondos Mixtos Conacyt y el gobierno del estado de Nayarit, el Comité Estatal de Sanidad Vegetal de dicho lugar, y la Universidad Autónoma de Nayarit. (Agencia ID)